La petite mort

Damien Hirts - Anatomía de un ángel
Imagen editada por Alain Le Marqués

Botones obedientes, 
el ritmo lento de la cremallera,
caricias que no piden permiso.
Cierro los ojos
la mente en blanco,
en rojo,
noooo... Mejor en negro.
Puedo sentir cada centímetro de mi cuerpo,
un susurro al oido, 
un beso en el cuello.
Mi piel se pone en guardia
un dedo repasa mis labios,
mi lengua investiga,
lo saborea, 
zigzaguea húmedo hacia mis pezones,
los bordea,
los pellizca con suavidad.


Adivino unos labios bajando mi vientre,
despacio,
recreándose en mi ombligo,
posándose dulcemente sobre mis braguitas.
Millones de partículas
fluyen dentro de mi.
Un suave roce avanza por el interior de mi muslo,
cómplice de mis deseos se cuela entre mis piernas.
Me acaricia,
me hace estremecer,
mi excitación se desborda,
muerdo mi labio inferior,
mis manos apresan las sabanas,
aprieto las nalgas,
suspiro entrecortada,
me entrego a la más bella agonía...


Siento que voy a explotar...
El blanco lo inunda todo,
Solo escucho un lejano Tic... Tac...
Estoy flotando...
¿Cuanto tiempo llevo aquí?
Veo una puerta,
se abre...
Siento un hormigueo,
algo me empuja hacia ella,
es el latido de mi corazón.
Ven aquí, abrázame....


Al alcanzar el orgasmo, algunas mujeres pierden la consciencia durante unos segundos. 
Es lo que se conoce como: "Petite mort o pequeña muerte".


Autor poema: Grupo arte y erotismo

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